El Centro Histórico de la Ciudad de México suele transformarse los fines de semana en un punto de encuentro para quienes recorren sus calles, visitan museos o aprovechan la oferta gastronómica de la zona. Este domingo 19 de julio, esa dinámica coincidirá con uno de los encuentros deportivos más esperados del verano, y algunos restaurantes preparan actividades para quienes prefieren seguir la transmisión sin alejarse de la mesa.
Uno de ellos es CHARCO, el restaurante del chef Ricardo Verdejo, que abrirá sus puertas desde las 13:00 horas con una propuesta que combina cocina para compartir, vinos naturales, cocteles y una terraza con vista al corazón de la capital.
Un domingo para seguir el deporte sin dejar de recorrer el Centro Histórico
La transmisión del encuentro deportivo será el eje de la tarde, aunque la experiencia está pensada para ir más allá de la pantalla. La música con ritmos tropicales acompañará el ambiente, mientras la cocina y la barra mantendrán el servicio durante toda la jornada.
Como parte de la despedida de sus promociones de temporada, el restaurante ofrecerá únicamente ese día combinaciones de Barros Luco con cerveza y cerveza con mezcal a precio preferencial.
Los platillos de CHARCO para compartir en la terraza
Entre las especialidades que estarán disponibles durante la jornada se encuentran algunas de las preparaciones más representativas de la casa, como las cebollitas, el roll de papaya, la tartaleta de atún aleta azul y el postre OnlyFlans.
La barra complementará la experiencia con una selección de vinos naturales, cocteles de autor y otras bebidas pensadas para acompañar la comida y la sobremesa.
Una terraza con vista al Templo Mayor
Uno de los principales atractivos de CHARCO es su ubicación. La terraza se encuentra sobre el Museo del Chocolate y ofrece vistas hacia el Templo Mayor, en una zona donde el movimiento del Centro Histórico suele intensificarse durante los fines de semana.
Mientras las calles concentran visitantes y actividades, el restaurante propone un espacio para hacer una pausa, compartir los alimentos y seguir la conversación alrededor del encuentro deportivo o simplemente disfrutar la tarde desde las alturas.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.