Hablar de Yasujirō Ozu es hablar de uno de los directores que transformó el lenguaje cinematográfico desde la aparente sencillez de la vida cotidiana. Sus películas, centradas en la familia, el paso del tiempo y los cambios sociales del Japón del siglo XX, siguen siendo una referencia para cineastas y estudiosos del séptimo arte.
Del 21 de julio al 2 de agosto, la Cineteca Nacional, en colaboración con la Fundación Japón México, presentará una retrospectiva integrada por 12 películas que recorren tres décadas de la trayectoria del realizador, desde sus obras del periodo silente hasta sus últimos largometrajes en color.
Doce películas para recorrer la filmografía de Yasujirō Ozu
La selección ofrece un panorama amplio de la evolución artística del cineasta japonés. El programa incluye títulos como He nacido, pero… (1932), Una mujer fuera de la ley (1933), La danza del león (1936), Una gallina en el viento (1948), Las hermanas Munakata (1950), El sabor del té verde con arroz (1952), Historia de Tokio (1953), Primavera temprana (1956), Buenos días (1959), Hierbas flotantes (1959), El otoño de la familia Kahatagawa (1960) y El sabor del sake (1962).
A través de estas obras, Ozu retrató las transformaciones de la sociedad japonesa sin recurrir a grandes acontecimientos. Sus historias parten de situaciones familiares, relaciones cotidianas y pequeños gestos para explorar el paso del tiempo, la memoria y los vínculos entre generaciones.
El cine silente recupera la tradición del benshi
Uno de los principales atractivos del ciclo será la proyección de las películas del periodo silente con la participación de benshi, narradores tradicionales japoneses que acompañaban las funciones interpretando los diálogos, describiendo las acciones y aportando contexto a la historia.
Esta modalidad permitirá acercarse a las primeras obras de Ozu de una forma similar a la que fueron exhibidas originalmente en Japón.
La inauguración estará dedicada a He nacido, pero… (1932), el 21 de julio a las 19:00 horas en la Sala 2, con una función en 35 milímetros, acompañamiento de benshi y musicalización en vivo. La película volverá a proyectarse el 22 de julio, también con esta experiencia especial.
Otra función con música en vivo será Una mujer fuera de la ley (1933), programada los días 25 y 29 de julio, con musicalización de Deborah Silberer.
Historia de Tokio y otros clásicos regresan a la pantalla grande
Entre las películas más reconocidas de la retrospectiva figura Historia de Tokio (1953), considerada una de las obras fundamentales de la historia del cine por su retrato de las relaciones familiares y el envejecimiento.
También regresan a la pantalla Buenos días, Hierbas flotantes, Primavera temprana y El sabor del sake, títulos que muestran la madurez narrativa de Ozu y su particular manera de construir emociones mediante el silencio, la composición visual y los detalles de la vida diaria.
Una colaboración que acerca el cine japonés al público mexicano
La retrospectiva forma parte de la colaboración entre la Cineteca Nacional y la Fundación Japón México, instituciones que en los últimos años han organizado ciclos dedicados a distintos momentos de la cinematografía japonesa.
Entre ellos destacan Anime. La animación japonesa de posguerra, una retrospectiva sobre Akira Kurosawa y el ciclo Maestros del cine de terror japonés, iniciativas que han permitido ampliar el acceso del público mexicano a diferentes autores y géneros del cine japonés.
La retrospectiva de Yasujirō Ozu se realizará en la Cineteca Nacional México, sede Xoco, del 21 de julio al 2 de agosto, con funciones distribuidas en distintas salas y formatos que recuperan tanto la experiencia del cine clásico como la vigencia de una filmografía que continúa influyendo en el cine contemporáneo.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.