Las historias familiares rara vez terminan cuando alguien se va. Permanecen en los recuerdos, en las palabras que nunca se dijeron y en las formas de relacionarnos que pasan de una generación a otra. Sobre esa idea gira En el fondo del río, la nueva obra de la dramaturga Cynthia Fernández Trejo, que llegará a La Casa del Teatro del 18 de julio al 9 de agosto de 2026.

Dirigida por la propia Fernández Trejo junto con Valeria Martino, la puesta en escena reúne a Patricia Loranca, Teté Espinoza, Gabriela Núñez y Hazel Hamdan para contar una historia donde tres generaciones de mujeres reconstruyen un pasado compartido. La memoria, los afectos y las heridas familiares aparecen como hilos que conectan distintas épocas y abren la posibilidad de transformar aquello que parecía destinado a repetirse.

Una obra de teatro sobre la memoria y los vínculos familiares

La protagonista es Romina, una mujer que vuelve a los recuerdos de su infancia para intentar comprender un episodio que marcó a su familia. Ese viaje la conduce a la historia de Ana, su prima y compañera de juegos, así como a Virginia, su madre, y Licha, su abuela.

La trama se desarrolla en un rincón del norte de México donde un río atraviesa el desierto. Entre juegos infantiles, una fiesta de quince años y secretos familiares, los recuerdos comienzan a entrelazarse para revelar cómo el cariño, las ausencias y los silencios pueden transmitirse de generación en generación.

La obra plantea la memoria como un territorio vivo. En lugar de reconstruir el pasado de manera lineal, propone revisitarlo desde la experiencia adulta para entender cómo las personas que nos criaron siguen habitando nuestra forma de mirar el mundo.

Coahuila inspira el universo escénico de En el fondo del río

Aunque la escritura comenzó a principios de 2025, el origen del montaje se encuentra en un recuerdo de infancia de Cynthia Fernández Trejo y en la estrecha relación que mantuvo con una prima. Con el paso de los años, la convivencia de la autora con mujeres de Saltillo permitió que esa experiencia personal encontrara ecos en otras historias relacionadas con la maternidad, los cuidados y la vida familiar.

Lejos de plantearse como un relato autobiográfico, la obra incorpora esos recuerdos para construir una ficción profundamente ligada al paisaje de Coahuila. El desierto, las montañas, los cielos abiertos y el agua aparecen como parte de la atmósfera emocional del montaje.

Las imágenes audiovisuales fueron filmadas en Saltillo durante abril de 2026 y muestran el territorio desde la mirada de la infancia y la vida cotidiana, evitando convertirlo en un escenario folclórico.

Música, imagen y canto cardenche construyen el paisaje de la obra

La propuesta escénica integra actuación, proyecciones audiovisuales, iluminación y diseño sonoro para reproducir la manera en que funcionan los recuerdos, donde distintas épocas pueden convivir en un mismo instante.

El diseño sonoro de Christian Giraud, de Estudio Errante, acompaña la narración con un universo acústico inspirado en el paisaje del norte del país y en los estados emocionales de los personajes.

Uno de los elementos distintivos del montaje es la incorporación del canto cardenche mediante una composición creada especialmente para la obra. La música y los arreglos vocales son de Juan Pablo Villa, mientras que la letra pertenece al poeta saltillense Lázaro Izael. Esta tradición musical, vinculada con la ausencia, la pérdida y el amor, dialoga con la historia de las mujeres que sostienen el relato.

El diseño de visuales de Felipe Sotelo, de Savingers Films, se articula con la iluminación y fotografía de Jano Téllez, además de la escenografía y el vestuario diseñados por Alacsva Cadenas y Camila Martino para crear un espacio donde la memoria aparece fragmentada, cambiante y profundamente sensorial.

Cuatro actrices interpretan varias generaciones de una misma familia

Patricia Loranca interpreta a Romina y también a Sandra, su tía. Teté Espinoza da vida a Ana y Virginia, mientras que Gabriela Núñez encarna a Licha y Hazel Hamdan representa a las vecinas que forman parte del entorno de la historia.

El desdoblamiento de personajes exige un trabajo actoral centrado en el cuerpo, la voz y el ritmo escénico. A lo largo de la obra, las intérpretes transitan entre momentos de humor, ternura y dolor para retratar los vínculos familiares desde distintas etapas de la vida.

Durante el proceso creativo, la dramaturgia, la dirección y las distintas áreas de diseño evolucionaron de manera conjunta, dando origen a nuevas escenas e imágenes que terminaron por definir la puesta en escena.

Como explican Cynthia Fernández Trejo y Valeria Martino: “No sabemos si las obras se crean porque son necesarias. Creemos que nacen porque hay preguntas que insisten. Hay personas que siguen viviendo en nosotros y, a veces, el teatro es la única manera de conversar con ellas”.

Cuándo y dónde ver En el fondo del río

En el fondo del río tendrá temporada del 18 de julio al 9 de agosto de 2026, con funciones los sábados y domingos a las 19:00 horas en La Casa del Teatro, ubicada en Vallarta 31, colonia La Concepción, Coyoacán, Ciudad de México.

La obra tiene una duración de 110 minutos, está recomendada para personas mayores de 15 años y contará con una localidad general de 400 pesos. Hasta el 9 de julio habrá una preventa de 320 pesos, además de un descuento del 30 % para estudiantes, docentes y personas adultas mayores con credencial INAPAM, disponible únicamente en taquilla.