La Ciudad de México suma un nuevo punto de encuentro para la creatividad con la llegada de la Segunda Feria de las Artes, un evento que transforma Galerías Plaza de las Estrellas en un escaparate de expresiones artísticas contemporáneas. Durante el 18 y 19 de abril de 2026, este espacio abrirá sus puertas con entrada libre para recibir a públicos diversos en una jornada donde conviven literatura, música, artes visuales y cultura pop.

Con un horario de 11:00 a 18:00 horas, la feria propone una experiencia dinámica que va del papel al escenario. Presentaciones de libros, funciones de teatro, danza, exposiciones fotográficas y un jardín del arte se entrelazan con actividades como cosplay en vivo y conciertos, generando un ambiente que oscila entre lo íntimo y lo festivo.

El evento también funciona como punto de encuentro entre creadores y audiencias. Editoriales como el Fondo de Cultura Económica, Editorial Urzua, Editorial Amatlioque y Editorial Diatriba forman parte de esta edición, ampliando la oferta literaria para lectores de distintos intereses. A esto se suma la participación de artistas visuales como Iván Cuevas, Jessica Martz, Eve Salsan, Itzi Jazmín Téllez Hernández y Rafael Segundo, quienes exhibirán obra pictórica dentro del recinto.

La programación incluye la presencia de escritores como David Gutiérrez y Polux Alfredo García Cerda, así como del fotógrafo Vladimir Soto y el multifacético Aquarius, quien combina literatura, música y cosplay. En el escenario, músicos y bandas como Frantoari Rojas Chávez, Jorge Álvarez, KCT, Los Thunder Surfers y Tahirata Tariakuri aportarán una banda sonora diversa que acompaña el recorrido del público.

Uno de los gestos más interesantes de la feria es su apuesta por la circulación libre de libros. Se habilitará una mesa de donación e intercambio, donde los asistentes podrán llevar ejemplares para compartirlos con otros lectores, reforzando la idea de comunidad en torno a la cultura.

Además de las actividades artísticas, el espacio contará con propuestas gastronómicas y proyectos independientes que complementan la experiencia, desde alimentos hasta iniciativas de herbolaria y diseño artesanal.

Más allá de su carácter festivo, la Segunda Feria de las Artes se consolida como una plataforma accesible para acercarse a distintas disciplinas en un mismo lugar. Un recordatorio de que la cultura también puede habitar espacios cotidianos y abrirse paso entre vitrinas, pasillos y encuentros inesperados.