Escuchar también es una forma de narrar. Bajo esa premisa, la Fonoteca Nacional abre un espacio para adentrarse en el universo sonoro de Elena Poniatowska, una de las voces más influyentes de la literatura y el periodismo en México. La sesión, parte del ciclo Coleccionistas de la Fonoteca Nacional, propone una inmersión en los archivos que dan forma a su mirada narrativa.

Lejos de una revisión convencional, la actividad plantea una experiencia centrada en la escucha como herramienta creativa y ética. A través de fragmentos de entrevistas realizadas por la autora, el público podrá acercarse a una práctica que convierte la conversación en memoria viva. En ese cruce entre testimonio y relato, la obra de Poniatowska revela cómo las voces individuales pueden transformarse en un tejido colectivo que documenta distintas etapas de la historia social y cultural del país.

El encuentro también invita a reflexionar sobre el papel del testigo y del narrador. ¿Qué significa contar la historia de otros? ¿Cómo se construye memoria sin apropiarse de ella? En el trabajo de la autora, la entrevista deja de ser un simple recurso periodístico para convertirse en un acto de acompañamiento, donde la escucha se vuelve un gesto de პასუხისმგabilidad.

Como parte del programa, participará Felipe Haro Poniatowski, director de la Fundación Elena Poniatowska Amor A.C., quien compartirá perspectivas sobre el legado de la escritora y la relevancia de su archivo sonoro. Se suma también Alejandra Delgado Díaz, especialista en literatura y archivo, cuya labor en la Fonoteca ha impulsado diversas curadurías sonoras.

Más que un homenaje, esta sesión se perfila como una invitación a detenerse y escuchar con atención. En tiempos donde el ruido domina la conversación pública, volver a la escucha puede ser un acto radical: una forma de comprender el pasado y de imaginar nuevas maneras de contar el presente.

La sesión se llevará a cabo el jueves 9 de abril de 2026 a las 19:00 horas en el auditorio Murray Schafer de la Fonoteca Nacional, ubicado en Coyoacán. La entrada es libre, con cupo limitado.