En el corazón de la Ciudad de México, donde la historia suele caminar entre edificios coloniales y calles de piedra, aparece un plan que mezcla tradición y beats electrónicos. La Octli Party propone una forma distinta de acercarse al pulque: no como reliquia, sino como punto de encuentro entre generaciones.

La sede será La Burra Blanca del 56, una pulquería que por una noche dejará de ser solo barra y mesas para convertirse en pista de baile. La cita es el sábado 4 de abril de 2026, de 17:00 a 23:00 horas, con entrada gratuita.

Más que una fiesta, el evento se plantea como un cruce cultural. El pulque —también llamado octli en su raíz náhuatl— se coloca en el centro de la experiencia, acompañado por una selección de DJs que llevarán la noche hacia territorios electrónicos. Nombres como Psy Gala, Cestik77, Ivan Ahedo, Lilderkit Max y Ganapati serán los encargados de poner ritmo a una bebida que tiene siglos de historia.

La propuesta no es casual. En los últimos años, el pulque ha encontrado nuevas audiencias que lo redescubren lejos de los estigmas y más cerca de su valor cultural. Eventos como este buscan precisamente eso: conectar a quienes lo producen, como los tlachiqueros, con públicos que quizá lo prueban por primera vez entre luces y sintetizadores.

En la barra habrá opciones para todos los gustos: desde pulque natural hasta curados de distintos sabores, además de cerveza para quienes prefieren alternar. La idea es simple, pero efectiva: crear un espacio donde la bebida prehispánica dialogue con la música contemporánea sin perder su esencia.

Ubicada en la calle Donceles, a pocos pasos del Metro Allende, la pulquería se convierte en un punto accesible para quienes buscan qué hacer en el Centro Histórico sin gastar de más. Aquí, el plan no exige más que curiosidad y ganas de dejarse llevar por la mezcla.

La Octli Party llega como una especie de experimento festivo donde el pasado fermenta en el presente. Un recordatorio de que algunas tradiciones no necesitan quedarse quietas para seguir vivas.