En una ciudad donde el ocio compite con el tráfico y la rutina, hay propuestas que buscan romper la inercia. KATAPLUM!, el parque de diversiones ubicado al oriente de la capital, presenta su Kataclub Anual 2026, una membresía que convierte las visitas esporádicas en un plan recurrente para quienes buscan entretenimiento durante todo el año.
La idea es sencilla pero tentadora: acceso ilimitado al parque hasta el 31 de diciembre de 2026 por un costo único. En términos prácticos, equivale a regresar tantas veces como se quiera, ya sea para repetir una atracción favorita o simplemente para pasar la tarde entre juegos mecánicos y espacios pensados para convivir.
Más allá del acceso, el pase incluye una serie de beneficios que apuntan a fidelizar la experiencia. Desde descuentos en alimentos, bebidas y tiendas, hasta promociones para celebraciones y cupones 2×1 que permiten compartir la visita. También se suman detalles como un vaso coleccionable con recargas a precio preferencial y beneficios especiales durante el mes de cumpleaños.
El parque reúne más de 30 atracciones que van desde juegos mecánicos de intensidad alta hasta zonas familiares e infantiles. Esa mezcla lo convierte en una opción flexible dentro de la oferta de entretenimiento en la Ciudad de México, capaz de adaptarse tanto a salidas en grupo como a planes más relajados.
Con la llegada de temporadas como Semana Santa, el Kataclub aparece como una alternativa para aprovechar el tiempo libre sin necesidad de planear cada visita desde cero. La membresía funciona, en ese sentido, como una llave de acceso continuo a un espacio donde la repetición no implica rutina, sino la posibilidad de vivir cada día con un ritmo distinto.
A siete años de su apertura, KATAPLUM apuesta por reforzar su presencia como un punto de encuentro para distintas generaciones. Más que un parque, se posiciona como un lugar donde la diversión se construye a partir de la constancia: volver, redescubrir y, en el mejor de los casos, crear nuevas memorias en cada visita.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.