aLa fantasía también se baila. Durante mayo, la Compañía Nacional de Danza junto con Danza Visual presentan Las olas del rey, una puesta en escena que transforma la imaginación en movimiento y lleva al escenario una historia inspirada en El último unicornio.
La obra se presentará del 7 al 24 de mayo en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo, como parte de la programación impulsada por la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. Se trata de una propuesta escénica que busca tender puentes entre la danza clásica y las narrativas contemporáneas, apostando por un lenguaje accesible tanto para infancias como para público adulto.
Bajo la dirección de Patricia Marín Escutia, Leonardo Beltrán y Rogelio Marín, la pieza propone una coreografía que no ilustra la historia original, sino que la reimagina desde lo corporal. Aquí, la danza funciona como un territorio donde lo simbólico y lo emocional se entrelazan.
Una travesía entre mitos, memoria y movimiento
En el centro de la historia está Amanthea, la última unicornia, cuya búsqueda la lleva a atravesar paisajes inciertos junto a personajes que encarnan distintas formas de resistencia. Más que una narrativa lineal, la obra construye una atmósfera donde el viaje importa tanto como el destino.
La iluminación de Gabriel Torres, el vestuario de Sara Salomón y la música original de Rogelio Marín contribuyen a crear un universo escénico que oscila entre lo onírico y lo tangible. El resultado es una experiencia que conecta con la imaginación sin perder profundidad, invitando a reflexionar sobre la memoria, la pérdida y la capacidad de reinventarse.
Lejos de tratar la fantasía como evasión, Las olas del rey la reivindica como una forma de conocimiento. En escena, lo fantástico no es un adorno, sino una herramienta para mirar el mundo desde otras posibilidades.
Una propuesta escénica que apuesta por la inclusión
Uno de los ejes más relevantes de esta temporada es su enfoque en la accesibilidad. La producción incluye una función relajada dirigida a personas neurodivergentes, así como la participación de intérpretes de Lengua de Señas Mexicana, ampliando el acceso a públicos diversos.
Esta decisión no es menor. En un contexto donde las artes escénicas buscan abrirse a nuevas audiencias, la inclusión deja de ser un añadido para convertirse en parte fundamental de la experiencia cultural.
Con funciones de jueves a domingo y boletos accesibles, la obra se integra a la oferta del Centro Cultural del Bosque como una opción que combina calidad artística, sensibilidad contemporánea y vocación pública.
Las olas del rey no solo propone una historia, sino un ejercicio de imaginación compartida. Uno donde la danza recuerda que, incluso en tiempos dominados por lo inmediato, todavía hay espacio para lo invisible.


Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.