El Museo Archivo de la Fotografía (MAF) inauguró un nuevo ciclo expositivo que invita a reflexionar sobre la memoria, el cuerpo, la espiritualidad y las identidades contemporáneas a través de tres propuestas que dialogan entre sí desde distintas miradas artísticas. Las exposiciones Disidencias ancestrales, Tránsito. Invocación a Coyolxauhqui y El susto entra por atrás convierten al recinto en un espacio donde la fotografía y las artes visuales exploran temas que van de las tradiciones populares a las disidencias sexogenéricas y la cosmovisión mesoamericana.
Las muestras reúnen el trabajo del fotógrafo Roberto Tondopó, el artista visual Chito Tenorio y trece creadoras y creadores que abordan la diversidad sexual y de género desde perspectivas ligadas a la memoria colectiva, los saberes ancestrales y el territorio.
El susto entra por atrás explora el miedo y las creencias populares
El recorrido comienza con El susto entra por atrás, exposición del artista visual Chito Tenorio integrada por quince fotografías que reinterpretan algunas de las supersticiones más arraigadas en la cultura mexicana.
Lejos de documentar rituales o costumbres, la propuesta utiliza la fotografía construida para transformar rezos, amuletos, remedios tradicionales y símbolos populares en metáforas visuales. El cuerpo aparece como el principal escenario donde convergen el miedo, la fe, el deseo y la memoria, ofreciendo una lectura poética sobre aquello que heredamos de generación en generación.
Cada imagen plantea preguntas sobre las emociones que permanecen ocultas, las creencias que sobreviven al paso del tiempo y las formas en que las personas intentan encontrar sentido frente a lo inexplicable.
Roberto Tondopó dialoga con el mito de Coyolxauhqui
En el siguiente nivel del museo se encuentra Tránsito. Invocación a Coyolxauhqui, una exposición de Roberto Tondopó integrada por diecisiete piezas que toman como punto de partida a la diosa mexica de la Luna para construir una reflexión sobre la fragmentación, el duelo, la reconstrucción y la identidad.
A través de un lenguaje visual profundamente simbólico, el fotógrafo establece un puente entre la experiencia personal y la memoria cultural. Sus imágenes convierten el mito en una herramienta para comprender procesos humanos universales como la pérdida, la transformación y la sanación.
El resultado es una propuesta donde la fotografía contemporánea dialoga con la espiritualidad, el territorio y las raíces mesoamericanas, recordando que las imágenes también pueden convertirse en espacios para la memoria y la reflexión.
Disidencias ancestrales reivindica la diversidad desde las raíces culturales
La tercera exposición, Disidencias ancestrales, reúne la obra de trece artistas que exploran la diversidad sexual y de género desde una perspectiva vinculada con las tradiciones, la espiritualidad y las comunidades originarias.
Gran parte de las piezas fueron realizadas por artistas provenientes de comunidades tzotziles y tzeltales de Chiapas, quienes recuperan elementos de la cosmovisión maya para mostrar que las identidades diversas no son una ruptura con la historia, sino parte de una herencia cultural que ha existido durante siglos.
Las obras abordan la corporalidad, la colectividad y el territorio como espacios de resistencia, pero también como lugares donde la diversidad puede entenderse desde el reconocimiento, la continuidad y la pertenencia.
Un espacio para la fotografía contemporánea
Con estas tres exposiciones, el Museo Archivo de la Fotografía reafirma su papel como uno de los espacios dedicados a la difusión de la fotografía contemporánea en la Ciudad de México, apostando por proyectos que dialogan con temas sociales, culturales y artísticos desde perspectivas críticas.
Las muestras invitan a recorrer distintas formas de entender la identidad y la memoria, utilizando la imagen como punto de encuentro entre el pasado y el presente, entre lo individual y lo colectivo, y entre las tradiciones que perduran y las nuevas formas de habitar el mundo.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.