La exposición Catalina Guzmán. Photo Chic llega a su recta final en el Museo Nacional de San Carlos, pero antes de despedirse ofrecerá dos actividades que invitan a conocer con mayor profundidad la obra de una de las fotógrafas que marcaron la historia de los estudios fotográficos en México durante la primera mitad del siglo XX.

El programa incluye el conversatorio La memoria es una caja negra y el taller El color del retrato. Práctica de coloreado manual de fotografía, propuestas que recuperan tanto la trayectoria de Catalina Guzmán como una técnica artesanal que antecedió a la fotografía a color.

Un conversatorio sobre memoria, fotografía y archivos históricos

El 24 de julio a las 17:00 horas, el curador César González Aguirre y la investigadora de la ENCRyM-INAH / Acervo Grace Quintanilla, Maribel Escobar Varillas, encabezarán el conversatorio La memoria es una caja negra.

La charla tomará como punto de partida la historia del estudio Photo Chic para reflexionar sobre la importancia de construir y preservar archivos fotográficos provenientes tanto de colecciones particulares como institucionales.

Durante la conversación también se abordará la memoria como una herramienta para reinterpretar los relatos sobre la fotografía, la ciudad y el género, partiendo de la idea de que recordar implica explorar territorios donde las certezas no siempre están completas.

El taller recupera la técnica del coloreado manual de fotografías

Como parte de las actividades de clausura, el museo realizará el taller El color del retrato. Práctica de coloreado manual de fotografía, programado para los domingos 19 y 26 de julio a las 13:00 horas.

La actividad está inspirada en el trabajo desarrollado por Catalina Guzmán en su estudio Photo Chic, donde el coloreado manual se convirtió en uno de los rasgos distintivos de sus retratos.

Antes de que la fotografía a color se popularizara, era habitual intervenir las imágenes en blanco y negro con acuarelas, óleos, pigmentos y pinceles de gran precisión para dar color a rostros, vestimenta y fondos. Se trataba de un proceso completamente artesanal que exigía paciencia y una gran destreza técnica, ya que cualquier error podía arruinar la fotografía.

Catalina Guzmán llevó el retrato fotográfico hacia una dimensión artística

Uno de los elementos que distinguió a Photo Chic fue el cuidado con el que Catalina Guzmán iluminaba y coloreaba sus imágenes para acercarlas a una apariencia más realista.

La fotógrafa recurrió a la pintura al óleo, una técnica que probablemente aprendió de su madre, para transformar el retrato en una obra con cualidades pictóricas. Ese tratamiento artesanal dio identidad a su estudio y permitió que algunas de sus fotografías sobrevivieran con una firma autógrafa en color blanco, un rasgo que hoy ayuda a identificar parte de su legado.

El taller retomará esa tradición mediante la aplicación de veladuras de óleo sobre impresiones fotográficas. Además de experimentar con esta técnica histórica, las y los participantes reflexionarán sobre el papel que desempeñaron las personas dedicadas al coloreado manual, una labor ejercida con frecuencia por mujeres y que contribuyó a enriquecer la representación del retrato durante la primera mitad del siglo XX.

Cuándo y dónde serán las actividades

El conversatorio La memoria es una caja negra se realizará el 24 de julio a las 17:00 horas, mientras que el taller El color del retrato. Práctica de coloreado manual de fotografía tendrá lugar los domingos 19 y 26 de julio a las 13:00 horas.

Ambas actividades se llevarán a cabo en el Museo Nacional de San Carlos, ubicado en avenida México Tenochtitlán 50, colonia Tabacalera, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México. Las inscripciones para el taller están disponibles a través del museo.