¿Es posible entender una obra de arte a través del cuerpo? Esa es la pregunta que inspira Bailando entre líneas, una actividad gratuita organizada por el Museo Tamayo que propone a las y los visitantes descubrir la relación entre el movimiento, la danza y las artes visuales a partir de la exposición El gesto y lo invisible.

El programa se realizará los sábados 4 y 11 de julio, de 13:00 a 14:00 horas, como parte de las actividades de Museo en familia, una iniciativa diseñada para acercar el arte contemporáneo a públicos de todas las edades mediante experiencias participativas.

Lejos de la visita tradicional a una sala de exhibición, Bailando entre líneas invita a recorrer la exposición desde una perspectiva distinta. A través de ejercicios corporales, dibujo, collage y dinámicas colectivas, las personas participantes podrán experimentar cómo el movimiento también puede convertirse en una forma de creación artística.

La actividad toma como punto de partida El gesto y lo invisible, una muestra colectiva curada por Abril Zales que reflexiona sobre la creciente inmovilidad que caracteriza a la vida contemporánea. En un contexto donde la tecnología y la automatización han transformado los hábitos cotidianos, la exposición plantea una pregunta fundamental: ¿qué sucede con el cuerpo cuando deja de moverse?

A partir de esa idea, el recorrido explora cómo artistas de distintas generaciones han utilizado la danza, el desplazamiento y la acción física como herramientas para pensar el arte desde nuevas perspectivas.

Durante la visita se analizarán cuatro propuestas que dialogan directamente con el movimiento. Entre ellas se encuentra Still Release, del artista Brendan Fernandes, una instalación interactiva que invita al público a experimentar el cuerpo como parte de la obra.

También se abordará Un mundo hecho pedazos, un mundo uno, de Rita Ponce de León, una pieza construida mediante acuarelas y collages que inspira una de las actividades del taller. Los asistentes crearán composiciones propias utilizando papel rasgado, explorando la relación entre fragmentación, color y composición.

Otro de los momentos del recorrido estará dedicado a los dibujos de Trisha Brown, figura fundamental de la danza contemporánea. Sus obras sobre papel surgieron de acciones coreográficas realizadas con carboncillos sujetos a las manos, borrando las fronteras entre el dibujo y el movimiento. Inspirados en este proceso, las y los participantes realizarán sus propias creaciones utilizando cartulinas y marcadores mientras experimentan distintas formas de desplazamiento corporal.

La experiencia concluye con una aproximación al trabajo del coreógrafo William Forsythe, cuyas intervenciones consisten en instrucciones coreográficas distribuidas dentro y fuera del museo. Siguiendo esa lógica, quienes participen podrán escribir sus propias indicaciones de movimiento sobre láminas de acetato, transformando palabras sencillas en pequeñas partituras para el cuerpo.

Además de estas actividades, el recorrido incorpora ejercicios físicos inspirados en la obra de Brendan Fernandes, utilizando pelotas para explorar el contacto, la relajación y la conciencia corporal como parte del proceso creativo.

La exposición El gesto y lo invisible reúne obras de artistas nacionales e internacionales como Anthony McCall, Bruce Nauman, Julio LeParc, Cally Spooner, Marcelo Brodsky, Mayra Silva, Samara Colina, Renée Rhodes, Calixto Ramírez, Rita Ponce de León, Trisha Brown, William Forsythe y Brendan Fernandes, quienes abordan el movimiento desde distintas disciplinas y lenguajes artísticos.

Con actividades como Bailando entre líneas, el Museo Tamayo propone una manera distinta de acercarse al arte contemporáneo, donde observar una obra deja de ser un ejercicio pasivo para convertirse en una experiencia física, colectiva y creativa. La iniciativa invita a descubrir que el cuerpo también puede ser una herramienta para interpretar imágenes, construir significados y dialogar con las propuestas de algunos de los artistas más relevantes del arte contemporáneo.