El escenario del Palacio de Bellas Artes recibirá una propuesta de danza contemporánea que convierte el movimiento en una reflexión sobre uno de los temas más relevantes de nuestro tiempo. Traslado Permanente, la más reciente creación del colectivo ATERNO, aborda la experiencia de la migración y el desplazamiento desde una perspectiva donde el cuerpo se transforma en memoria, territorio y espacio de resistencia.
La obra, dirigida y coreografiada por César Brodermann, tendrá una única función el próximo 9 de julio como parte de la Temporada de Danza 80 Movimientos, llevando al recinto más emblemático de las artes escénicas en México una propuesta que combina danza, performance, instalación escénica y diseño sonoro.
Estrenada en 2024 en la explanada del Museo Universitario Arte Contemporáneo en colaboración con Danza UNAM, la pieza fue concebida para dialogar con espacios abiertos. Su llegada al Palacio de Bellas Artes representa una nueva etapa de la obra, adaptada al formato teatral sin perder el carácter inmersivo que la distingue.
A lo largo de 60 minutos, ocho intérpretes construyen un paisaje escénico donde las fronteras físicas y emocionales se vuelven protagonistas. La presencia de un muro móvil articula una serie de imágenes que evocan el desarraigo, la búsqueda de identidad y la constante transformación que acompaña a quienes atraviesan territorios, ya sea de manera geográfica o simbólica.
Más que narrar una historia lineal, Traslado Permanente invita al espectador a experimentar la migración desde las sensaciones. El movimiento, el contacto entre los cuerpos y la transformación continua del espacio escénico generan una experiencia donde la pertenencia deja de estar ligada a un lugar específico para encontrar refugio en la comunidad y en los vínculos humanos.
El universo visual de la producción reúne el trabajo de un equipo multidisciplinario. La escenografía de Raúl Mendoza, el vestuario diseñado por Barbara Sanchez Kane, la iluminación de Jésica Elizondo y la música original de Isay Ramírez dialogan para construir una atmósfera en permanente cambio, donde cada elemento contribuye a reforzar la idea del tránsito constante.
La creación de la obra también parte de un proceso colaborativo desarrollado mediante laboratorios de improvisación y exploración corporal, en los que las experiencias personales de cada performer fueron incorporadas al lenguaje coreográfico diseñado por Brodermann. El resultado es una pieza que encuentra en la diversidad de los cuerpos una forma de hablar sobre identidad, memoria y resistencia.
La inspiración de Traslado Permanente surge, además, de la propia historia del coreógrafo, quien vivió un proceso migratorio durante su juventud. Esa experiencia personal se convierte en el punto de partida para una creación que trasciende lo autobiográfico y dialoga con las historias de millones de personas que, por distintas razones, han tenido que abandonar un lugar para construir otro sentido de pertenencia.
Con esta presentación, ATERNO consolida una propuesta artística que apuesta por borrar las fronteras entre la danza, el arte visual y la performance, al tiempo que invita al público a reflexionar sobre un tema profundamente humano. En Traslado Permanente, el cuerpo deja de ser únicamente el vehículo del movimiento para convertirse en el único territorio que permanece cuando todo lo demás cambia.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.