Yann es una adolescente incomprendida. Su labio leporino la hace sentirse fea y su síndrome de Tourette la hace sentirse enojada con la vida, con el mundo. Estos complejos la llevaron a vandalizar la publicidad que habían colocado en los baños de la escuela; un anuncio que se valía de las inseguridades de la quinceañera para venderle un champú que la haría lucir bella. Fue capturada in fraganti y, como castigo, el director de la escuela la obligó a postularse para presidenta, sí, con “a”, del consejo escolar.
Olivier era un adolescente casi promedio. A diferencia de otros quinceañeros, él no pasaba sus tardes buscando porno en internet; no, pasaba sus tardes viendo documentales y buscando información sobre el cambio climático y otros problemas mundiales. Quizá eso fue lo que lo llevó a soñar que le regalaban un planeta Tierra muerto. Un sueño que lo llevó a preocuparse por el inminente fin del mundo, pensando que el optimismo era el mejor músculo para combatirlo. Fue así como este joven, que probablemente estaba dentro del espectro autista, llegó a la oficina del director de su escuela predicando la palabra del optimismo. Y lo único que consiguió fue que lo convencieran de participar en las elecciones escolares.
Yann y Olivier, dos adolescentes que lo único que tienen en común es que se sienten fuera de lugar y que tienden a sobrepensar todo, cursan sus estudios en la peor escuela del estado. Dos jóvenes que, a pesar de sus diferencias, descubren que es necesario cambiar el rumbo de la humanidad para salvar al mundo de su destrucción. Son como dos hormigas, pero también saben que todas las hormigas del mundo pesan más que toda la humanidad y que, si trabajan juntas, las hormigas pueden lograr cualquier cosa.
El Peso de las Hormigas es una obra de teatro escrita por el dramaturgo canadiense David Paquet, en la que se busca criticar el rumbo que ha tomado la humanidad al mostrarse indiferente ante el cambio climático y el inminente fin del mundo. Todo ello manejado con un humor inteligente y amable, que mantiene tanto a las juventudes como a las y los adultos entretenidos y atentos a cada detalle del texto.
Esta puesta en escena es presentada por la Compañía Los Endebles, bajo la dirección de Angélica Rogel y con la traducción de Boris Schoemann; y, como toda producción de esta compañía, El Peso de las Hormigas es un regocijo total. Y es que cada detalle, desde la dirección hasta la musicalización, está cuidadosamente trabajado. Además, cuenta con un elenco multifacético que logra recrear la historia de una manera única.
Hablemos de la escenografía. Un círculo de madera al centro de un escenario rectangular delimita toda la acción de la obra, mientras crea, literalmente, el pequeño mundo de los personajes. Dentro del círculo hay un pizarrón, algunas sillas viejas, un sillón y una especie de telón, junto con otros cachivaches que muestran un caos ordenado. Es una escenografía sencilla, pero cuenta con todo lo necesario para que los personajes recreen su universo de forma dinámica y divertida. Además, cabe mencionar que todos los elementos escenográficos fueron reciclados o reutilizados, siguiendo el mensaje de la propia obra.
Por otro lado, hay dos detalles que vale mucho la pena mencionar. El primero es la musicalización en vivo, pues Yayo Villegas realiza un gran trabajo acompañando cada momento de la obra y creando los efectos sonoros. Por si fuera poco, también se involucra directamente con la acción, interactuando con los personajes cuando es necesario. El segundo es la iluminación, que está manejada con gran precisión y contribuye a reforzar las emociones y atmósferas de cada escena.
En cuanto a las actuaciones, vale la pena hablar del trabajo de Germán Bracco y Mariana López-Dávila, quienes interpretan a los dos jóvenes protagonistas, realizando un gran trabajo y representando las neurodivergencias de manera respetuosa y sensible. Pero también hay que hablar de Mahalat Sánchez y Boris Schoemann, quienes encarnan a todos los demás personajes de la obra, creando una variedad prácticamente infinita de figuras entrañables, absurdas y divertidas; una demostración clara de su amplia trayectoria y versatilidad como intérpretes.
El Peso de las Hormigas es una obra que habla sobre el cambio climático, pero también sobre la adolescencia, la soledad, la sensación de no encajar, la necesidad de encontrar personas con quienes compartir nuestras preocupaciones y las neurodivergencias. A través de dos personajes que parecen demasiado pequeños para cambiar algo, la obra nos recuerda que los grandes cambios suelen comenzar con acciones aparentemente insignificantes.
Además, resulta refrescante encontrar una puesta en escena dirigida al público joven que no subestima su inteligencia. David Paquet plantea preguntas complejas sobre el futuro del planeta, la responsabilidad individual y la esperanza, pero lo hace con humor, sensibilidad y una enorme capacidad para conectar con espectadorxs de cualquier edad. Una obra divertida, inteligente y profundamente humana que demuestra que, al igual que las hormigas, las personas podemos lograr mucho más cuando trabajamos juntas.
Datos Generales
Lugar: Teatro Juan Ruiz de Alarcón – Av. Insurgentes Sur 3000, Centro Cultural Universitario, Ciudad de México, CDMX
Costo del Boleto: $150 pesos
Funciones: Jueves y viernes 20:00 hrs., sánads 19:00 hrs. y domingos 18:00 hrs.
Fecha de la temporada: Hasta el 29 de agosto, 2026.
Dramaturgia: David Paquet
Dirección: Angélica Rogel
Actuaciones: Germán Bracco, Mariana López-Dávila, Mahalat Sánchez, Boris Schoemann
Músico en vivo: Yayo Villegas

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.