En el sur de la Ciudad de México, donde las tradiciones aún marcan el ritmo de la vida comunitaria, la danza se prepara para tomar las calles y los escenarios con un encuentro que cruza fronteras. La FARO Miacatlán será sede del Primer Festival Internacional de la Danza y el Brinco del Chinelo, una iniciativa que coloca en el centro a las expresiones populares y su capacidad de reunir culturas.
El próximo 9 de abril de 2026, este espacio cultural de Milpa Alta se convertirá en punto de encuentro para agrupaciones de México, Chile y Colombia. La fecha no es casual: el festival se inscribe en el contexto del Día Internacional de la Danza y dialoga con la temporada de carnavales que, tras la Semana Santa, llenan de música, máscaras y comparsas a los pueblos originarios de la región.
Uno de los ejes del encuentro es el brinco del chinelo, una de las expresiones más reconocibles del carnaval en el centro del país. Originario de Morelos, este baile —con sus saltos rítmicos, trajes bordados y máscaras de barba puntiaguda— ha sido adoptado y reinterpretado en Milpa Alta, donde convive con figuras locales como los huehuenches. Más que una coreografía, se trata de una forma de identidad en movimiento.
La organización del festival recae en la agrupación Tlatoanis Comparsa La Central de San Pablo Oztotepec, en colaboración con la Compañía de Danza Folklórica Miacatlán. Juntos han tejido una red que permite que otras expresiones latinoamericanas dialoguen con las tradiciones locales.
Entre los invitados internacionales se encuentran el Centro Cultural y Folclórico Afodal, dirigido por Gonzalo Medero Álvarez, y la Corporación Cultural Barranquilla Danza Mónica Lindo, encabezada por Mónica Lindo de las Salas y Robinson Liñan Ríos. Su presencia no solo amplía el panorama escénico, también permite reconocer puntos de encuentro entre distintas tradiciones festivas del continente.
El festival se inserta en una temporada más amplia de celebraciones en Milpa Alta, donde los 12 pueblos originarios mantienen vivos sus carnavales con comparsas, música y danzas que fortalecen el tejido comunitario. Estas fiestas no son solo espectáculos: son espacios de memoria, pertenencia y շարունակidad cultural.
Más allá de esta jornada, la FARO Miacatlán extenderá la celebración con actividades por el Día Internacional de la Danza el 29 de abril, incluyendo conversatorios, muestras escénicas y talleres que van del ballet a la danza árabe y la salsa. Una programación que confirma la diversidad de lenguajes que caben bajo la palabra danza.
En conjunto, este primer festival no solo celebra el movimiento del cuerpo, sino también el de las culturas que se encuentran, se transforman y se reconocen entre sí. En cada salto de chinelo y en cada coreografía invitada, se dibuja un mapa donde la tradición no permanece estática, sino que sigue creciendo al ritmo de quienes la bailan.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.