Cuando pensamos en un destino turístico normalmente imaginamos un pueblo, una ciudad o quizá un parque nacional. Pero en Hidalgo existe un lugar muy diferente. Un territorio donde montañas, bosques, minas, haciendas, pueblos mágicos y millones de años de historia geológica forman parte de una misma experiencia.https://godinchilango.mx/real-del-monte-el-pueblo-magico-con-aire-ingles-donde-nacieron-los-pastes-y-el-futbol-mexicano/
Ese lugar es el Geoparque Comarca Minera, uno de los dos Geoparques Mundiales de la UNESCO que existen en México y un sitio donde la naturaleza y la historia llevan siglos escribiendo el mismo relato.
Aquí no solo encontrarás algunos de los paisajes más espectaculares del centro del país. También descubrirás el origen de una de las más importantes del mundo, el lugar donde llegaron los primeros mineros ingleses, donde nació el fútbol mexicano, donde se popularizaron los pastes y donde se encuentran algunos de los bosques mejor conservados del estado de Hidalgo.

¿Qué es el Geoparque Comarca Minera?
Un geoparque no es un parque nacional ni una reserva natural.
Se trata de un territorio reconocido por la UNESCO debido a la enorme importancia de su patrimonio geológico, natural, histórico y cultural. En otras palabras, son lugares donde la historia de la Tierra puede entenderse a través de sus paisajes, pero donde también se protege la relación que las comunidades han construido con ese entorno durante cientos o incluso miles de años.
La Comarca Minera recibió este reconocimiento en 2017 al incorporarse a la Red Mundial de Geoparques de la UNESCO gracias a la extraordinaria diversidad de su territorio y al enorme legado cultural que surgió alrededor de la minería.
Actualmente comprende nueve municipios de Hidalgo: Atotonilco el Grande, Epazoyucan, Huasca de Ocampo, Mineral del Chico, Mineral de la Reforma, Real del Monte, Omitlán de Juárez, Pachuca de Soto y Singuilucan. Entre todos resguardan 34 geositios donde conviven volcanes, barrancas, minas, haciendas, bosques, ex conventos, museos y algunos de los paisajes más representativos del estado.

Pero quizá lo más interesante es que este territorio reúne más de cien millones de años de historia geológica. Aquí convergen la Sierra Madre Oriental y el Eje Neovolcánico Transmexicano, dando origen a montañas, cañones, prismas basálticos, antiguos volcanes, enormes depósitos de obsidiana y uno de los sistemas de vetas de plata más importantes del planeta.
Mucho más que geología
Aunque el reconocimiento internacional nació por la riqueza geológica del territorio, basta recorrer la Comarca Minera para entender que aquí la historia no solo está escrita en las rocas.
Desde tiempos prehispánicos, pueblos como los teotihuacanos, toltecas y mexicas aprovecharon la obsidiana extraída del Cerro de las Navajas, uno de los principales centros productores de este material en toda Mesoamérica. Siglos después llegaron los españoles y comenzaron la explotación de los enormes yacimientos de plata que terminarían convirtiendo a la región en uno de los distritos mineros más importantes del mundo.
Más tarde arribaron los mineros ingleses procedentes de Cornualles, quienes trajeron nuevas tecnologías para la minería, una arquitectura que todavía puede apreciarse en varios pueblos y dos elementos que hoy forman parte de la identidad hidalguense: los pastes y el fútbol.

Por eso recorrer el Geoparque Comarca Minera no significa únicamente visitar paisajes naturales. También es caminar por pueblos con siglos de historia, conocer antiguas minas, descubrir haciendas coloniales y entender cómo la geología terminó moldeando la cultura de toda una región.
Los tres Pueblos Mágicos del Geoparque
Entre los nueve municipios que integran la Comarca Minera existen tres destinos que se han convertido en la puerta de entrada para la mayoría de las y los visitantes: Huasca de Ocampo, Real del Monte y Mineral del Chico.
Huasca de Ocampo
Huasca ocupa un lugar muy especial dentro del turismo mexicano por haber sido el primer Pueblo Mágico del país.
Aquí se encuentran algunos de los geositios más emblemáticos del geoparque, como los Prismas Basálticos, considerados entre las formaciones de columnas basálticas más impresionantes del mundo, además de las antiguas haciendas de beneficio de Santa María Regla, San Miguel Regla y San Antonio Regla, que recuerdan el enorme auge minero de la región.
A todo esto se suman sus bosques, leyendas de duendes, parques ecoturísticos y una tranquilidad que lo convierten en uno de los mejores destinos para pasar un fin de semana rodeado de naturaleza.

Real del Monte
Si Huasca representa el origen de las haciendas mineras, Real del Monte es el corazón de la historia minera de Hidalgo.
Este Pueblo Mágico conserva algunas de las minas más importantes del país, un extraordinario patrimonio industrial y una marcada influencia inglesa que puede apreciarse en su arquitectura, su gastronomía y hasta en su famoso Panteón Inglés.
Caminar por sus calles empedradas es descubrir la historia de los barreteros, probar los tradicionales pastes y entender por qué este lugar es considerado la cuna del fútbol mexicano.

Mineral del Chico
A pocos kilómetros de Real del Monte, el paisaje cambia por completo.
Mineral del Chico deja atrás las minas para abrir paso a enormes bosques de oyamel, peñas de origen volcánico y senderos que atraviesan uno de los parques nacionales más antiguos de México.
Aquí la aventura toma el protagonismo. Senderismo, ciclismo de montaña, escalada, recorridos en RZR, la Vía Ferrata, los Puentes Iluminados y miradores como Peña del Cuervo convierten a este Pueblo Mágico en uno de los principales destinos de ecoturismo del centro del país.

Un territorio que merece recorrerse sin prisa
Aunque muchas personas visitan únicamente uno de sus Pueblos Mágicos, la verdadera esencia del Geoparque Comarca Minera aparece cuando comienzas a recorrer todo el territorio.
Cada pueblo cuenta una parte distinta de la historia. Huasca habla de las haciendas y los Prismas Basálticos. Real del Monte conserva el legado de los mineros ingleses y la tradición del paste. Mineral del Chico invita a perderse entre montañas y bosques. Mientras tanto, Pachuca, Omitlán, Epazoyucan, Atotonilco el Grande, Singuilucan y Mineral de la Reforma complementan un recorrido donde la naturaleza, la historia y la cultura siempre terminan encontrándose.
Quizá por eso la Comarca Minera no puede entenderse visitando un solo lugar. Es un destino que se descubre poco a poco, siguiendo el mismo camino que durante siglos recorrieron comerciantes, científicos, exploradores y mineros entre montañas, bosques y antiguas vetas de plata. Y una vez que comienzas a recorrerla, resulta muy fácil entender por qué la UNESCO decidió reconocer este rincón de Hidalgo como uno de los territorios geológicos y culturales más importantes de México.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.