En la Ciudad de México, la literatura también se cultiva como un jardín colectivo. La antología Jardines que son islas llega al Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia como el fruto de cinco años de trabajo del proyecto Archipiélago. Talleres de literatura, un espacio que ha crecido desde la práctica poética hasta convertirse en una plataforma diversa de escritura.

El volumen reúne 33 textos que transitan entre poesía, cuento, ensayo, crónica y escritura autobiográfica, construyendo un paisaje literario donde cada autor aporta una mirada distinta sobre un mismo territorio simbólico: el jardín. La presentación se realizará el 26 de marzo a las 19 horas, con la participación de varias de las voces que integran esta publicación.

Detrás de esta iniciativa está el poeta y dramaturgo David Anuar, quien ha impulsado este proyecto desde 2021. Lo que comenzó como un taller de poesía pronto se expandió hacia otras formas narrativas, incorporando disciplinas como novela, dramaturgia, traducción y diario literario. Hoy, el proyecto funciona como un laboratorio donde la escritura se piensa desde lo colectivo.

La antología nace también de una convocatoria interna lanzada en 2025, tras el quinto aniversario del taller. De más de 70 textos recibidos, 33 fueron seleccionados por un comité editorial, dando forma a una publicación que reúne autoras y autores de todo el país, con trayectorias que van desde nuevas voces hasta perfiles con reconocimiento en certámenes literarios.

El libro se organiza en cinco secciones que recorren distintas etapas y emociones: desde la infancia hasta la muerte, pasando por el amor, la memoria y la violencia. En este trayecto, el jardín aparece como metáfora y escenario: un espacio donde lo íntimo y lo social se entrelazan.

Más allá de su contenido, la edición también apuesta por el objeto libro. Publicado por Capulín Taller Editorial, el volumen fue realizado con risografía, una técnica de impresión japonesa que le otorga una estética particular. Cada ejemplar está cosido a mano y cuenta con ilustraciones de la artista Alexandra Canto, reforzando la idea de un libro que se construye con cuidado, como un jardín que se atiende planta por planta.

En un contexto donde la literatura suele leerse desde la autoría individual, Jardines que son islas propone otra lógica: la de la creación compartida. Un mapa de voces que, en lugar de competir, dialogan y crecen juntas.

La presentación en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia se perfila así como una oportunidad para acercarse a nuevas escrituras y, sobre todo, a una comunidad que entiende la literatura como un territorio en constante expansión.