El teatro también puede salir de los escenarios para formar parte de iniciativas comunitarias. Durante junio, integrantes de los elencos de Mentiras y Mentidrags participaron en las Marchas por el Orgullo LGBTTTI+ en Reclusión, una serie de actividades organizadas en los 12 centros penitenciarios de la Ciudad de México con el propósito de promover el respeto a los derechos humanos, la igualdad y la inclusión entre las personas privadas de la libertad.

La iniciativa fue impulsada por la Subsecretaría del Sistema Penitenciario de la Ciudad de México, a través de la Dirección General de Prevención y Reinserción Social y del Programa de Atención a Personas Privadas de la Libertad LGBTTTI+, en colaboración con organizaciones civiles como Almas Cautivas A.C., Colectivo Trans por la Libertad de Ser y Decidir e Impulso Incluyen, entre otras.

Un programa que combinó actividades culturales, deportivas y de salud

Las jornadas incluyeron actividades deportivas, culturales y de promoción de la salud dirigidas a la población penitenciaria, con el objetivo de fortalecer espacios de convivencia basados en el respeto, la igualdad y la no discriminación.

Como parte del programa, al término de cada marcha se realizaron presentaciones especiales de Mentiras y Mentidrags, dos producciones que desde hace años ocupan un lugar destacado dentro del teatro musical mexicano y que han mantenido una estrecha relación con la comunidad LGBTTTI+.

En representación de Mentidrags participaron Nelson Carrera como Daniela, Carlos Fonseca como Dulce, Emi como Yuri y Ángel Ferreyro como Lupita. Por parte de Mentiras, el elenco estuvo integrado por Lucía Madariaga como Daniela, Regina Rey como Dulce, Caro Vélez como Yuri y Jimena Cornejo como Lupita.

El teatro como espacio de representación e inclusión

Desde su estreno, Mentiras y su versión Mentidrags han construido una comunidad diversa alrededor del teatro musical, convirtiéndose en espacios donde distintas identidades y formas de expresión encuentran representación sobre el escenario.

Su participación en las Marchas por el Orgullo LGBTTTI+ en Reclusión trasladó esa experiencia a un contexto distinto, sumándose a una iniciativa que busca incorporar la perspectiva de derechos humanos y el reconocimiento de la diversidad dentro de los procesos de reinserción social.

Las marchas forman parte de un esfuerzo orientado a promover entornos libres de discriminación dentro del sistema penitenciario y a visibilizar la importancia del respeto a la diversidad sexual y de género en todos los ámbitos de la sociedad.

A través de estas actividades, el arte escénico se integró a una programación que reunió expresiones culturales, acciones comunitarias y espacios de diálogo en torno a la inclusión y la dignidad de las personas privadas de la libertad.