El teatro puede ser un espacio para hacer preguntas difíciles y acompañar procesos emocionales complejos. Bajo esa premisa, Teatro UNAM inaugura su nueva Ruta Teatral Universitaria con Mi hermano no murió como un niño héroe, un unipersonal escrito por Maribel Carrasco, dirigido por Mariana Hartasánchez y protagonizado por Rosa Luna, que se presentará de manera gratuita del 13 de junio al 4 de julio de 2026 en el Teatro Santa Catarina.
La obra coloca al público frente a la historia de Adela, una estudiante de primaria que participa en un concurso escolar de coros mientras intenta comprender la muerte de su hermano, víctima de una bala perdida. A través de sus recuerdos, preguntas y emociones, la puesta en escena explora temas como la amistad, la violencia cotidiana, la memoria y la búsqueda de justicia desde la mirada de la infancia.
Lejos de retratar a una niña indefensa, Adela se convierte en una voz crítica y sensible que cuestiona el mundo que la rodea. Esa fue una de las principales motivaciones de la dramaturga Maribel Carrasco, quien ha dedicado gran parte de su trayectoria a reflexionar sobre la manera en que niñas, niños y jóvenes enfrentan contextos marcados por la violencia.
La autora ha señalado que le interesa construir personajes que desafíen los estereotipos de la niñez y que se atrevan a formular preguntas incómodas. En ese sentido, Adela representa a una generación que exige ser escuchada y que busca comprender una realidad muchas veces dominada por el silencio y la falta de respuestas.
El entorno escolar ocupa un lugar central en la historia. Más allá de ser un escenario cotidiano, la escuela aparece como un reflejo de la sociedad, un espacio donde convergen afectos, conflictos y experiencias que moldean la identidad de las personas. Salones, patios y pasillos se convierten en territorios donde la infancia enfrenta sus primeras pérdidas, descubre la solidaridad y aprende a nombrar aquello que duele.
Para la directora Mariana Hartasánchez, abordar estas problemáticas desde el teatro es una forma de abrir espacios de escucha y reflexión, especialmente entre las juventudes. La puesta en escena apuesta por una aproximación sensible a la violencia, evitando el sensacionalismo y privilegiando la empatía como herramienta para el diálogo.
En el escenario, Rosa Luna interpreta a Adela y también se encarga de la musicalización en vivo. La actriz ha señalado que uno de los aprendizajes más significativos del montaje ha sido entender que la resiliencia no significa ignorar el dolor, sino atravesarlo y encontrar nuevas maneras de habitar el mundo. Esa idea atraviesa toda la obra: la posibilidad de elegir caminos distintos a la violencia y de construir esperanza incluso en medio de la pérdida.
Mi hermano no murió como un niño héroe forma parte de la Ruta Teatral Universitaria, una iniciativa impulsada por Teatro UNAM con el apoyo de Fundación UNAM y la Facultad de Psicología. El programa busca llevar experiencias escénicas a escuelas, facultades e institutos universitarios mediante obras que dialoguen con las preocupaciones y vivencias de las juventudes.
Cada función realizada en planteles educativos se complementa con actividades de mediación a cargo de especialistas en psicoeducación, quienes acompañan emocionalmente a las y los estudiantes y promueven conversaciones sobre los temas abordados en escena. Así, el teatro se convierte no solo en una experiencia artística, sino también en una herramienta para fomentar la escucha y contribuir a una cultura de paz.
En lo que va de 2026, la obra ha realizado 18 funciones y ha reunido a más de mil 900 espectadores en espacios universitarios como las facultades de Psicología, Filosofía, Arquitectura, Enfermería y Obstetricia, así como en diversos planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades.
Ahora, con su llegada al Teatro Santa Catarina, el público general tendrá la oportunidad de acercarse a esta propuesta que aborda el duelo y la violencia desde la sensibilidad y la inteligencia emocional. Las funciones se realizarán del 13 de junio al 4 de julio de 2026, con excepción del 18 de junio, y la entrada será gratuita hasta completar el aforo.
Más que una historia sobre la pérdida, Mi hermano no murió como un niño héroe es una invitación a escuchar las voces de las infancias y a reconocer que, incluso en los momentos más difíciles, el teatro puede convertirse en un lugar para imaginar otros futuros posibles.

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.