Los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio han desencadenado una de las mayores emergencias humanitarias que ha enfrentado el país en más de un siglo. De acuerdo con estimaciones de UNICEF, alrededor de 1.8 millones de personas requieren asistencia urgente, entre ellas 680 mil niñas, niños y adolescentes que enfrentan afectaciones en servicios básicos, salud y educación.

Como parte de la respuesta internacional, el 27 de junio arribó a la ciudad de Valencia el primer vuelo humanitario de UNICEF con 20 toneladas de suministros esenciales. El cargamento, enviado desde el centro logístico regional de la organización en Panamá, incluye insumos médicos, artículos para garantizar el acceso a agua potable, materiales de saneamiento e higiene, además de tiendas de campaña para las familias desplazadas. En los próximos días se espera un segundo envío desde el centro mundial de suministros de UNICEF en Copenhague, con el objetivo de brindar apoyo a más de 100 mil personas.

El sismo más fuerte registrado en más de un siglo

La emergencia comenzó cuando dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 ocurrieron con apenas un minuto de diferencia, convirtiéndose en el evento sísmico de mayor intensidad registrado en Venezuela en más de cien años.

Las primeras evaluaciones realizadas mediante imágenes satelitales muestran un panorama preocupante. En Catia La Mar, una de las zonas más afectadas del estado La Guaira, cerca de un tercio de los edificios inspeccionados presenta daños estructurales de consideración.

Mientras continúan las labores de evaluación, la magnitud de la crisis sigue creciendo. Las autoridades y organismos internacionales advierten que el número de inmuebles afectados podría aumentar conforme se inspeccionen otras regiones impactadas por el movimiento telúrico.

Hospitales y escuelas enfrentan graves afectaciones

Los daños no solo han afectado viviendas e infraestructura urbana. Hospitales de los estados de La Guaira, Caracas, Carabobo, Aragua y Falcón registran daños importantes, lo que ha obligado a varios centros médicos a operar por encima de su capacidad y ha complicado la atención de pacientes, especialmente niñas, niños y mujeres embarazadas.

El sector educativo también enfrenta un escenario complejo. Tan solo en el Distrito Capital, reportes preliminares indican que 432 escuelas presentan algún tipo de daño, una cifra que representa más de un tercio de los planteles educativos de la zona. Además de interrumpir las actividades escolares, varios de los edificios que permanecieron en condiciones seguras han sido habilitados como refugios temporales para familias que perdieron sus hogares.

La respuesta humanitaria continúa

En coordinación con el Gobierno de Venezuela, el Sistema de las Naciones Unidas y diversas organizaciones humanitarias, UNICEF ha reforzado su operación de emergencia mediante el envío de personal especializado y la distribución de suministros destinados a los sectores de salud, nutrición, agua, saneamiento, protección infantil y educación.

La organización estima que su respuesta alcanzará a unas 650 mil personas, de las cuales alrededor de 234 mil son niñas, niños y adolescentes.

Para sostener estas acciones, UNICEF calcula que serán necesarios 52 millones de dólares adicionales como parte de su plan de Acción Humanitaria para la Infancia 2026 en Venezuela. Aunque ya se destinaron 3.5 millones de dólares de fondos de emergencia para atender las necesidades más inmediatas, el organismo ha señalado que el apoyo internacional será clave para mantener las operaciones durante las próximas semanas.

Cómo apoyar a las familias afectadas

UNICEF México habilitó un mecanismo de donaciones para apoyar la atención de niñas, niños y familias afectadas por los terremotos en Venezuela. Los recursos recaudados contribuirán a fortalecer acciones prioritarias como el acceso a agua potable, atención médica, protección infantil, apoyo psicosocial y continuidad educativa para las comunidades afectadas.