Después del agua, el café es la bebida más consumida del mundo occidental. Se prepara a partir de los granos de un arbusto que tarda entre tres y cinco años en producir frutos lo suficientemente maduros para ser cosechados. Pero incluso cuando el fruto está listo, eso no significa que todos los granos tengan la calidad necesaria para comercializarse.
Por ello, en comunidades como Pluma Hidalgo, Oaxaca, muchas mujeres no solo se dedican a cultivar y cosechar café, sino que también pasan días enteros seleccionando grano por grano para separar el de mejor calidad del que no cumple con los estándares del mercado. Aun con todo ese trabajo, las ganancias siguen siendo mínimas. En algunos casos, un kilo de café y seleccionado, alrededor de 3,400 granos, puede venderse apenas en 13 pesos, mientras que un quintal de café verde, equivalente a 46 kilos, alcanza precios cercanos a los 3,500 pesos. Aunque esta última opción resulta más rentable, la ganancia continúa siendo muy reducida frente al tiempo, el esfuerzo y los cuidados que requiere producir una buena cosecha.
Mariana Blanco es una mujer uruguaya que durante gran parte de su vida vivió preocupada por la fragilidad de su cabello. Una fragilidad que, con el tiempo, descubrió que también hablaba de ella misma. Para Mariana, el cabello siempre fue un reflejo del mundo interior, por lo que cortarlo significaba mucho más que un simple cambio de imagen: implicaba transformar una parte de sí misma.
Tras la muerte de su madre sintió la necesidad de comenzar de nuevo. Se cortó el cabello y, poco tiempo después, se mudó a Mazunte, Oaxaca. Desde entonces, y durante los últimos veinte años, viaja cada año a Pluma Hidalgo para trabajar junto a un colectivo de mujeres caficultoras. Ahí participa en la selección de los granos, conversa con ellas, escucha sus historias y documenta sus procesos, sus ideas y sus sueños. En ese intercambio no solo ha aprendido sobre el café, sino también ha descubierto que muchas de las certezas con las que había vivido eran, en realidad, ideas que nunca se había detenido a cuestionar.
Variaciones del Café es una puesta en escena documental en la que Mariana Blanco, junto con Alicia Laguna, entrelaza la historia del cultivo del café y la vida de las caficultoras con su propio proceso personal. Más que una obra de teatro convencional, se trata de un collage escénico donde conviven el teatro, el performance, el lenguaje audiovisual e incluso elementos sensoriales, construyendo una propuesta visualmente atractiva que invita a reflexionar sobre la memoria, el trabajo, la identidad y la fragilidad. Y que, al final, nos invita a entender que “la fragilidad es un terreno donde podemos construir“.
Podría definirse como una pieza de teatro documental, interdisciplinario y experimental. Sin embargo, a diferencia de muchas propuestas que apuestan por la experimentación desde la abstracción, Variaciones del Café nunca se vuelve hermética ni pretende demostrar una supuesta superioridad intelectual. No es de esas obras que dejan al espectador o espectadora preguntándose qué acaba de ver. Al contrario. Aunque su lenguaje escénico es poco convencional, consigue mantenerse cercana, accesible y profundamente humana.
Buena parte de ese logro reside en su propuesta estética. El escenario prácticamente desnudo, compuesto apenas por algunas mesas y un quintal de café, se transforma constantemente gracias al diseño de iluminación, el uso de claroscuros, las proyecciones audiovisuales y los testimonios sonoros que acompaña delicadamente cada momento. Todo ello crea imágenes de gran belleza sin necesidad de recurrir a grandes artificios.
A esto se suma la manera en que la obra habla del café y del cabello como metáfora de los procesos humanos. Así como cada grano debe pasar por un largo proceso antes de convertirse en una bebida capaz de reunir a millones de personas alrededor del mundo, también las personas atravesamos transformaciones, pérdidas y aprendizajes que terminan moldeando quienes somos. Esa analogía atraviesa toda la puesta en escena con una sensibilidad que evita caer en lugares comunes.
No es casualidad que Variaciones del Café haya formado parte del Festival de Monólogos UAM-Helénico-SOGEM y del festival español Mujeres que Cuentan 2023. Se trata de una obra que encuentra lo extraordinario en aquello que normalmente pasa desapercibido: el trabajo silencioso de las caficultoras, los pequeños gestos cotidianos y las fragilidades que casi siempre intentamos ocultar.
Al terminar la función es difícil volver a tomar una taza de café sin pensar en todo el camino que recorrió para llegar hasta nuestras manos. Pero también es inevitable pensar en las personas que hay detrás de cada grano y en las historias que, como ocurre con la de Mariana, encuentran en la fragilidad una forma de reconstruirse. Variaciones del Café recuerda que, al igual que el buen café, algunas de las experiencias más profundas necesitan tiempo, paciencia y cuidado para revelar todo su sabor.
Datos Generales
Dramaturgia: Mariana Blanco y Alicia Laguna
Dirección: Alicia Laguna
Actuaciones: Mariana Blanco
Temporada Teatro El Galeón
Lugar: Teatro El Galeón del Centro Cultual del Bosque – Paseo de La Reforma y, P.º Campo Marte S/N, Chapultepec Polanco, Ciudad de México, CDMX
Costo del Boleto: $150 pesos
Funciones: Jueves y viernes 20:00 hrs., sábado 19:00 hrss. y domingos 18:00 hrs.
Fecha de la temporada: Del 9 al 19 de julio, 2026
Temporada Jardín Escénico
Lugar: Teatro El Galeón del Centro Cultual del Bosque – Paseo de La Reforma y, P.º Campo Marte S/N, Chapultepec Polanco, Ciudad de México, CDMX
Costo del Boleto: Entrada libre. Cupo Limitado
Funciones: Jueves y viernes 19:00 hrs., sábado 18:00 hrss. y domingos 17:00 hrs.
Fecha de la temporada: Del 30 de julio al 2 de agosto, 2026

Apasionado de la comida, siempre en busca de nuevos rincones donde disfrutar sabores únicos. Maestro de yoga y meditación, combina su espíritu tranquilo con su amor por la aventura como ciclista urbano. Admirador de la cultura mexicana, explora la magia de la Ciudad de México.